Manuel Calvo, líder de la exploración 'Desafío Ártico', ya ha llegado a España después de atravesar diversas dificultades climáticas, a pesar de haber alcanzado el récord de haber recorrido 450 kilómetros junto a perros de trineo por las tierras heladas (la mayor distancia en las cinco ediciones que lleva celebrándose la aventura). Sin embargo, no se ha podido alcanzar Canadá debido a que el mar no estaba lo suficientemente congelado como para atravesarlo y aguantar el peso del explorador, del trineo y de los dieciséis perros que tiran de él.

 

'Desafío Ártico' considera que este hecho es una prueba directa de las consecuencias que el cambio climático tiene sobre el ecosistema, que se percibe con mucha más notoriedad en esta área del planeta. Uno de los objetivos era recoger muestras biológicas para la Universidad de Málaga, destinadas a seguir investigando cómo las alteraciones climatológicas.   

La expedición, organizada por MaratónDog y patrocinada por Tiendanimal, ha conseguido un año más hacer realidad una aventura por la costa oeste de Groenlandia para documentar pormenorizadamente los efectos del cambio climático que tanto afecta a esta zona de la Tierra y concienciar así sobre los problemas que crean en el ecosistema, sus habitantes y la flora y fauna que allí se encuentran. También sirve para difundir la historia y la cultura del perro en la única zona del globo donde humanos y canes se necesitan mutuamente para sobrevivir.

Una tormenta de nieve mantuvo paralizada al equipo durante 48 horas. 'Desafío Ártico', que ha contado con numerosas dificultades logísticas por las condiciones de temperatura y del terreno e incluso estuvo paralizada 48 horas debido a una tormenta de nieve en la que Manuel tuvo que resguardarse en un refugio, ha conseguido documentar la zona y recoger muestras biológicas para la Universidad de Málaga, destinadas a seguir investigando cómo las alteraciones climatológicas afectan la zona.

2019: quinta edición

La V edición de Desafío Ártico se ha llevado a cabo en solitario por Manuel Calvo, que ha recorrido 450 kilómetros en un trineo movido por 16 perros entrenados para la ocasión. Calvo ha documentado in situ los efectos del cambio climático, que alteran drásticamente el ecosistema y la forma de sobrevivir de los habitantes de las poblaciones situadas en esta área del planeta. Además de la falta de rigidez del mar congelado que no pudo atravesar, ha llegado a detectar retrocesos de más de un kilómetro en una zona en la que hace dos décadas los barcos no podían navegar por la rigidez del hielo.

La exploración trazó una ruta que recorrió distintas zonas de Groenlandia donde los Inuit sobreviven en condiciones cada vez más adversas. Durante los 27 días que ha durado la aventura, se han recorrido más de 450 kilómetros por la costa de Groenlandia en un trineo tirado por dieciséis perros afrontando las condiciones extremas propias de la zona y en convivencia con los Inuits de varias poblaciones. Para poder recorrer las distancias en un área tan adversa y cada vez más complicada a nivel orográfico por el calentamiento global, es necesario extremar las precauciones y estar debidamente preparado para afrontar un reto de tal envergadura.

Según explica el explorador Manuel Calvo, “hace 20 años, a Ilulissat no llegaban los barcos en invierno. ¿Por qué? El mar estaba congelado… ahora sí llegan los barcos. Los glaciares están retrocediendo y hay algunos que, desde mi primera visita en 2015, han retrocedido un kilómetro. Eso es una auténtica barbaridad”.

48 horas aislado por una tormenta de nieve

Durante el transcurso de la expedición, Calvo tuvo que hacer frente a un temporal que no se esperaba: una tormenta que duró dos días le mantuvo aislado y con un gran riesgo para su integridad física. “La tormenta de nieve y viento que me pilló fue uno de los momentos más críticos. Estuve 48 horas en un refugio sin poder salir, sin saber lo que iba a pasar. Cuando venía una nueva racha de viento, arrastrando piedras de hielo, cimbreaba el refugio como si fuera una caja de cartón”.

Ante esa situación, añade que “tenía un teléfono vía satélite y podía llamar, pero un helicóptero no iba a poder venir. Nadie. Estaba en refugio montado sobre un trineo y amarrado sobre piedras. Nada más”.

Una gran aventura con un objetivo solidario 'Desafío Ártico' es un proyecto enmarcado dentro del programa 'Tiendanimal Educa', en la que la compañía Tiendanimal y la asociación MaratónDog trabajan para promover la educación de niños y jóvenes sobre la tenencia responsable de animales. Sólo en 2018, esta iniciativa llegó a más de 45.000 estudiantes a través de charlas educativas impartidas en colegios.